26 de junho de 2013

El demonio






Sam y Dean investigan el caso de un demonio que volverá loco a Sam. Espero que os guste!











-Sam!.. SAM!- Dean zarandeó suavemente a su hermano para que despertase de lo que parecía ser una pesadilla, de nuevo.


Sam abrió los ojos y al instante se alejó de Dean. Estaba sudando, estaba nervioso, asustado y excitado.


-¿Qué te pasa?


-… me asustaste- dijo tan solo.


-Estabas gimiendo mi nombre…- Sam se sonrojó y se cubrió más con las sábanas.- ¿Era una pesadilla o un sueño erótico?


Sam solo le devolvió una mirada cargada de odio y cerró los ojos para volver a dormirse. El más viejo saltó a su cama, también con una sonrisa llena de sarcasmo. Cómo le gustaba meterle cizaña a Sam, tenía tan poco aguante…


El joven Winchester esperó a que su hermano se durmiese para después volver a girarse bajo las sabanas y fijar el cuerpo acariciado por algunos rayos de luz que llegaban desde la ventana.


Dean era un hombre muy guapo, su torso dorado parecía reflejar la luz, dejándole descubrir los relieves de sus músculos relajados, sus pezones oscuros, la curva de su cuello.. Los labios. Los labios de Dean eran pecaminosos, gruesos, la clase de labios que cualquier hombre gay o no, imaginaria alrededor de su polla. Suspiró y cerró los ojos, debería dejar de pensar en su hermano de esa forma, no era normal, no era sano… era un degenerado!


¿Cuánto tiempo llevaba queriéndolo así de esa forma? No estaba seguro, quizás desde que empezó a tener consciencia de lo que era la sexualidad… Sabía que todas las peleas con su padre, el deseo de irse a la universidad no era más que el deseo y necesidad de alejarse de Dean. No podía estar cerca, no podía dejar que pasase… NO PODIA! Había tenido esperanza de que al irse a la universidad y tras haberse conseguido novia, su interés por Dean desapareciese. Y así fue, o por lo menos eso creyó hasta que le encontró en su cocina esa noche…


La noche en que Dean entró sin avisar en su casa y se colocó sobre su cuerpo para detener sus golpes, su mundo dio un giro de 180 grados, de nuevo… la sonrisa de Dean, su mirada caliente, su olor, fueron lo suficiente para reanimar la llama que creía muerta.


Durante todo el año que llevaron juntos fue aun más difícil mantenerse alejado, mantener sus manos alejadas de ese cuerpo, de tocarle, de acariciar esa espalda o tan solo evitar un suave roce de sus dedos en la piel de Dean era todo un esfuerzo titánico. Entonces el inevitable día en que Dean debería ir al invierno llegó, demasiado pronto como para creérselo. Dean murió, y dio su alma por él Sam creyó caer en un abismo sin fondo. Su vida dejó de tener sentido…


La pérdida de un hermano es el peor dolor que uno puede tener, había dicho Boby… y Sam asintió con lagrimas en los ojos mientras cerraba el ataúd del hombre que amaba, en silencio, sin poder decirle que el peor dolor era haber perdido no solo a un hermano, pero también a la única persona que había amado de verdad y de una ridículamente obscena… Dean ya iba al infierno por él, no lo haría cargar también con sus pecados.


Sam pasó 4 meses encerrado en el motel más cutre que pudo encontrar tomando toda la clase de alcohol al que pudo echar mano. ¿Qué se suponía que debería hacer sin Dean? ¿Cazar?... No se sentía con ánimos para eso. Cuando su cerebro le decía que no podía abandonarle en el infierno buscaba hechizos, buscaba a demonios en las encrucijadas y mataba a todos los que le negaban traer a Dean de vuelta… y volvía al motel a beber.


Tras esos 4 meses y diez quilos menos Dean entró por la puerta de su motel, vivo, respirando… Su Dean, su hermano…


Nadie más que él estaba sorprendido con su regreso puesto que nada de lo que había hecho pudo resucitarlo. Sam se durmió con un delicioso alivio al recordar que ahora Dean no se iría de su lado y aunque eso fuese una bendición, también era una tortura. Su pene seguía duro bajo sus calzoncillos.


Cuando volvió a despertarse Dean salía del baño rodeado de una nube de vapor y en el radio sonaba Asia con “Heat of the moment”.


-¡Buenos días Bella durmiente!- Frotaba su pelo con la toalla y vestía unos bóxers y una camiseta.


-¿Qué hora es?- Preguntó con voz gruñona.


-Las 8, mira- le lanzó el periódico- esto podría ser un trabajo…


Sam lo leyó sin mucha atención puesto que sus ojos no podían dejar de mirar sutilmente a Dean que vestía los vaqueros y buscaba la camisa dentro de la maleta. Tras leer la última frase olvidó el delicioso cuerpo de Dean y frunció el ceño.


-¿Todos murieron teniendo sexo?


-..Ya te gustaría he…- murmuró Dean delante del espejo. Al notar que Sam no decía nada aclaró la voz y dijo más serio:- Si, me parece que esto es un Demonio…


-¿Un súcubo?


-Un incubus…- rectificó Dean volviéndose y mirando a los ojos a Sam.


-¿Como sabes que es un hombre?


-Porque todos trabajaban en un bar gay, ¿no lo leíste?- Sam se sonrojó y volvió a leer el periódico con más atención.


-Bueno espero que el plan no sea hacerse pasar por prostitutos masculinos…- Dean sonrió de lado y la forma como su ceja se elevaba le decía a Sam que algo malo iba a ocurrir.










El bar era un local bastante oscuro, las mesas y asientos de un rojo vivo iluminados por pequeñas luces en las paredes. Los empleados eran chicos bien fornidos, vestidos con ropa bastante ceñida que no dejaban lugar a la imaginación.


A esa hora el bar estaba prácticamente desierto a excepción de los trabajadores que ensayaban sus danzas y limpiaban el local.


Sam entró detrás de Dean intentando pasar desapercibido por los hombres que le miraban y le comían con los ojos. ¿Cómo podría pasar desapercibido con 1,95? Su hermano parecía muy cómodo, quizás porque era un hombre acostumbrado a frecuentar locales de mala muerte o quizás porque era una persona que tenía un auto imagen de su cuerpo muy positiva… Sam se sonrojó al pensar que tenía razón en creer que era guapo, porque lo era.


Dean se acercó a la barra y sacó su identificación falsa del FBI.


-Somos los agentes Ford e Hamill del FBI, estamos investigando el caso de las 3 muertes de empleados de su bar… ¿Podemos hacerle unas preguntas?- El hombre de mediana edad con la barba cuidadosamente afeitada les miró como potenciales clientes en lugar del debido respeto que debería mostrar a la autoridad y dijo:


-Ya les conté a sus amigos lo que sabía…- siguió limpiando unos vasos.


-¿Podría volver a repetirlo?- El hombre miró a los Winchester y suspiró.- Mis empleados murieron solos… estaban…- irguió una ceja.


-¿Por casualidad se quejaron de cosas raras? Visiones, algo que salga de la normalidad?


-Aquí no acepto gente que tome drogas si es lo que queréis saber.


Dean pareció perder la paciencia así que Sam tomó las riendas de la conversación.


-En realidad lo que mi compañero quiere decir es si andaban asustados, o si alguien pretendía hacerles daño… algún cliente…


-No, eran mis mejores chicos. Y ahora dejadme en paz, si no vais a consumir largaros, me arruináis el negocio.


Los Winchester se dieron media vuelta y decidieron que era hora de volver al coche.


-Dean con esto no…- Empezó Sam pero Dean consiguió que se callase con un gesto, un chico les llamaba y se acercaba desde la puerta del bar de donde habían acabado de salir.


-Hola, he oído que sois del FBI… Soy Toby. Yo creo que si les pasaba algo raro…- Dijo enconjiéndose de hombros. Era un chico bajito, de ojos y pelo oscuro, pero su piel era blanca como el mármol. Pedía el toque de una mano... pensó Sam. Después se dio cuenta que de bueno estaba fantaseando con hombres y sacudió el pensamiento de su mente y se concentró en el caso.


-¿Qué les pasaba?


-Sexo… se pasaban el día teniendo sexo…- se sonrojó- es cierto que es lo que hacemos… pero empezó de forma progresiva, primero uno, luego otro… todos se volvieron animales. Se pasaban las noches haciéndolo…


-¿Aparte de eso, notaste algo raro?- Preguntó Dean.


-No… - El chico se lamió los labios y miró los hermanos.- Vosotros, ¿estáis juntos?


Sam se sonrojó, la pregunta era casi como una obscena lectura de sus pensamientos sin moral.


-¿QUÉ? No.. No.. Nosotros somos…- Dean le dio un codazo, Sam parecía a punto de joder del disfraz.


-Somos heteros…- Sonrió, esa sonrisa que hace que sus ojos se cierren en media luna, alegrándose por encontrar una buena salida.- Bien gracias, volveremos a estar en contacto.


Sam se metió en el coche frotando el pecho y mirando a su hermano de reojo.


-Es que a veces Sam… a veces eres imbécil.










Algo le pasaba a Sam, media hora metido en el baño… Se sonrojó un poco pensando en lo que podría estar haciendo su hermano encerrado allí dentro.


-Sam…


-¡Ahora salgo!- contestó.


-No… voy a tomar una cerveza.-Le informó Dean caminando hacia la puerta abriéndola y cerrándola de nuevo. Silencio.


Sam estaba sentado en el suelo del pequeño baño, apoyado contra la puerta, camisa y pantalones desabrochados, sudor escurriendo por su frente y su pecho bronceado, jugo pre orgásmico resbalando por su pene apretado entre sus dedos. Dean… tan fuerte, tan hombre, tan sexy, su voz… la imaginaba en su oído, mordiéndole el lóbulo de la oreja, lamiendo la línea de su maxila y bajando por el cuello…


¿Por qué no podía dejar de pensar en él?… ¿por qué no podía ser una persona normal? y tenía que sentirse atraído por su hermano. No quería… no quería tener una erección cuando estaba pensando en algo tan obsceno como eso, pero cuanto más pensaba más le excitaba, era como un fetiche… algo que le pudría el alma.


-OH Dios… Joder…- Gimió cuando sus dedos apretaron suavemente sus pezones gordos por el deseo.


Tras la puerta, Dean escuchaba en silencio, con su pene palpitante entre las piernas. Más que nada se quedó porque tenía curiosidad… ¿En quién pensaría su hermanito cuando hacia esas cosas…? Sonrió, ni siquiera creyó que Sam pudiese hacer eso… y por unos instantes creyó que era un pervertido, por excitarse escuchando a su hermano. Pero entonces:


-Tu boca… Dean… quiero…- fue dicho en un susurro pero en el silencio sonó como un grito. Sam… su Sammy estaba pensando en él mientras… porque creía que él no estaba allí… Los suspiros y los gemidos se hicieron más intensos pero Dean no pudo quedarse hasta el final.


Con la cabeza a punto de explotar por el descubrimiento salió lo más rápido que pudo y sin hacer ruido.


Se sentó en el coche y colocó su cabeza sobre sus manos. Quizás lo que acababa de descubrir explicaría el comportamiento de sam en muchas ocasiones, explicaría porque nunca quería salir con nadie, porque siempre le estaba acusando cuando tonteaba con chicas, porque no levantaba la cabeza del ordenador cuando se cambiaba de ropa, porque tanto embarazo cuando bromeaba sobre sexo. Estaba enamorado y avergonzado por ello…


Algo tenía que pasar con Sam… algo equivocado. Quizás, pensó, la sangre de demonio que le corría por las venas le impedía discernir entre lo moral y lo obsceno… La moral de los demonios no es propiamente la más aceptable…


Debería ignorar lo que había escuchado, sam lo olvidaría. Era lo más prudente. Cerró los ojos e encerró lo más hondo que pudo la recordación.


Sam se levantó del suelo con las manos pringosas, se acercó al lavabo y se miró al espejo dejando el agua correr durante varios minutos. Se limpió pensando que cada día era más difícil compartir habitación con Dean… los sueños, las fantasías venían a su mente sin aviso previo. Sin embargo, no podía pedir otra habitación, Dean sospecharía que algo no estaba bien y no quería que se enterase… se moriría si Dean descubriese que era un degenerado, que no podía salir con nadie porque todas las personas con las que salía solo tenían un nombre y un rosto…


Salió del baño y decidió que era hora de ponerse a trabajar en el caso que los había llevado hasta allí. Mantener la mente ocupada parecía ser la mejor medicina para su problema.


Durante varias horas hizo sus investigaciones pero sin llegar a ninguna nueva conclusión. Parecía que Dean llevaba razón en su teoría del Incubus. Encontró también un ritual de invocación del Incubus. Lo volvió a leer para asegurarse de que había traducido bien todo el texto:


Marcar en un piso de mármol con una tiza blanca el pentagrama protector. Es importante que nada rompa el círculo.
Colocar tres velas negras a iguales distancias en el interior del círculo.
Crear un círculo exterior hecho de hierbas protectoras e runas de protección.
Sentarse desnudo en el interior del círculo.
Visualizar el círculo alrededor, protegiéndote y separándote del resto del mundo. Esto es esencial.
Una vez que hagas esto y las velas estén listas, ponte en la posición del pentagrama e invoca el incubo:


Por las fuerzas del Cielo y el Infierno


Tráenos a ese hombre feroz


Haz que por su propio deseo


Perezca ardiendo como una polilla






Si pudiese atraerle, podrían armar una trampa y enviarle de vuelta al infierno…


Dean entró sujetando aun una cerveza. Sonrió a Sam y se sentó en la cama sin decir una palabra.


-¿Qué? – Dean volvió a darle un sorbito más a la botella luchando por mantener el equilibrio. - ¿Estás borracho?


-No… - sonrió.


-Sí, si lo estás…- Sam se levantó y le quitó la botella de la mano.- ¡Estamos en medio de un caso!


-¡Déjame en paz!- Se levantó y forcejeó para librarse del agarre de su hermano.- ¡Y no me toques!... no… no estoy borracho…- se encerró en el baño dejando a Sam prácticamente devastado.


Las lágrimas quemándole los ojos, amenazando salir. Como era difícil soportar el hecho de que Dean saliese por las noches a ligarse a una mujer distinta cada vez… Saber que había estado tirándose a una desconocida, cuando él estaba allí, deseándole desde… siempre.


Cogió las cosas que le hacían falta para el ritual, las metió en la mochila y salió cerrando de un portazo. Se ocuparía solo del trabajo, lo había hecho antes, muchas veces durante los 4 meses que Dean estuvo en el infierno.


Cuatro meses que habían sido un infierno sin él, y ahora, era Dean quien le torturaba!


A veces, como ahora mientras arrancaba el coche, se preguntaba como hubiese sido su vida si ese demonio no hubiese entrado a su habitación y matado a su madre… Muy seguramente no hubiese crecido como un nómada, no hubiese pasado toda su vida encerrado en una habitación con Dean y no se hubiese enamorado de él.


Pisó a fondo el acelerador sin importarse que los neumáticos gimiesen contra el asfalto húmedo por las lluvias que habían caído durante toda la tarde. Sabía que muy cerca había un cementerio y que allí podría hacer el conjuro para librarse del demonio. Dejó el coche afuera y tuvo que trepar por el portón cuidando de no quedarse enganchado en los afilados hierros de la parte superior.


Miró a su alrededor y soltó un suspiro de ironía al recordar que Dean les contaba muchas veces a las chicas que se intentaba ligar de que no tenía miedo de ir por el cementerio por la noche…


Sam siguió por entre las tumbas apuntando la linterna fijamente unos pasos más adelante intentando localizar el mayor mausoleo del cementerio.


Al cabo de un rato de caminar en la oscuridad, encontró lo que buscaba. Una casa en el medio de la nada, cubierta de mármol con una puerta del tamaño de dos hombres. Sacó del bolsillo una ganzúa y, con la linterna en la boca iluminó el candado para poder abrirlo.


Aquél lugar podría fácilmente ser confundido con una casa con habitaciones si visto desde afuera, pero dentro, un enorme altar con una tumba en mármol tallado en el centro, no dejaba lugar a duda de para que servía.


La sala del centro era redonda con pilares que rodeaban la tumba y Sam pudo observar que a cada punto cardenal existía una puerta que seguramente daría a otras salas con más tumbas de esa familia.


Esa sala era lo que necesitaba, ahí había espacio suficiente para poder dibujar el pentagrama y el circulo. Abrió su mochila y retiró las velas, ascendiéndolas sobre la tumba. Ahora podría empezar.


-Sam. Sam… winchester…- el fuego de las velas pareció flaquear durante un momento y Sam se dio la vuelta, sorprendido.


-Tú eres… Toby…


-No hacía falta que te tomases tantas molestias para invocarme… Tu solo eres suficiente para atraerme... no creo haber visto nunca nadie que desprendiese tanta energía sexual… y desease tanto sexo prohibido… jajaja


-¡Ayer debí darme cuenta de que eras tú!


-No… Toby es el chico que estoy usando ahora… No seria respetuoso traer una cara que no fuese conocida… ajjajajaa.- Sam cerró los ojos y tendió la mano. Iniciando mentalmente el ritual de exorcismo pero Toby se apoyó en la tumba de mármol y le sonrió.- No creo que eso funcione… ¿porqué no charlamos un rato?


Sam no supo que pasó tan solo sintió un dolor agonizante en su cabeza y después el silencio.









-Sam, no tienes ni puta idea de lo mucho que te desea…- Se rió de forma macabra, casi rozando la insanidad, pensó Sam.- Si quieres que te lo cuente, yo y Dean fuimos muy … íntimos en el infierno… mmm si, creo que es un alma sociable… jajajaj


Sam cerró los ojos e intentó ignorar lo que Toby decía forcejeando con las cuerdas. Estaba atado a uno de los pilares de mármol.


-Tú sueñas con él, le deseas en silencio y eso te atormenta… ¿Deberíamos preguntarle a Dean como es el tormento de follarte cada noche en el infierno?


-¿Qué?


-Cierto… estamos debatiendo que quizás no haya sido un buen castigo, puesto que creemos que le ha gustado… -Sam frunció el ceño decidido a no creerle. Los demonios mienten, solo para jugar con tu cabeza…- es como una recreación… es difícil contarte lo que pasa allí abajo, todo se basa en lo que se siente… rojo y negro… dolor… tu limitado cerebro humano no lo entendería pero te lo pondré fácil, Sabes qué? Le gustaba! Y se recriminaba una y otra vez… pidiéndote perdón, escuchando tus gritos de terror… sintiendo tu sangre escurriendo entre tus piernas, sintiendo tu dolor mientras disfrutaba. Pobre se odia por ello. JAJAJA fíjate en lo gracioso es que si hubieses sido tu de verdad, te hubiese gustado.


-Callate! Eso no es cierto, Dean me dijo…


-¿…que sufrió mucho?!... –le cortó de sopetón, acercándose a él y arrodillándose delante de Sam. ¿Que estuvo pelando patatas ahí abajo? Puede decirte lo que quiera, y tú no tienes más remedio que creerle porqué al fin y al cabo nunca estuviste allí! Es más,- le sujetó del mentón con firmeza aplastando su rostro- creo que se va a morir de risa cuando descubra que al final te mueres por uno de esos polvos…


-Te mataré, lo juro!- Toby le soltó con desprecio.


-Los Winchester sois muy graciosos, y buenorros! A ver, dejame que te caliente el siguiente sueño húmedo, Dean la tiene grande… realmente grande… como 8 pulgadas. Deliciosa, vello rubio, venas pulsantes y oscuras bajo su piel blanca… y cuando está mojada su glande… mm


Sam cerró los ojos con fuerza y una vez más intentó liberar sus brazos de las cuerdas. No quería escuchar nada de lo que le decía ese bastardo pero ahí atado se hacía complicado escapar a las imágenes que se formaban en su imaginación.


-¿Cuando le vas a decir Sam? ¿Cuando piensas contarle que te masturbas oliendo su ropa?


-¡Eres un enfermo!


-No… en realidad me preocupo con vuestra capacidad de exprimir vuestra sexualidad… jajaja…te enseñaré como ocurrió todo, se dice que una imagen vale más que mil palabras. ¿Cuántas valdrán una secuencia…?- Chasqueó los dedos y de una de ella salió un chico, venia de correa, desnudo. No tardó mucho hasta que Sam lo reconociese, era igual que si mismo. Parecía un animal domado echándose silenciosamente sobre la tumba y dejando que el hombre que le acompañaba le atase los puños con firmeza suficiente como para que gimiese.


De la otra puerta salieron tres hombres. Uno de ellos, él del medio, que sangraba de la boca era Dean.


-DEAN!- Sam intentó soltarse de las cuerdas, ahora con más ahínco.


-mmm no puede oírte, esto es algo que ya pasó… que tu lo veas, no significa que el te vea…- Los demonios de ojos negros que lo sujetaban parecieron sonreír cuando su esclavo desnudo se desplomó en el suelo, casi sin fuerzas.


-Sam… sammy!- Dean levantó el rostro cubierto de lagrimas hacia el chico acostado.


-Dean…- gimió el sam acostado sobre la tumba.


En ese momento Toby se acercó a ellos y Dean le preguntaba:


-¿Qué hace él aquí!? ¿Por qué está aquí sam!?


-Oh Dean… ¿como viene uno a parar aquí abajo?! No me puedo creer que no conoces la respuesta… jajaja Sammy ha muerto…- acarició el pecho del chico- ¿Verdad sammy? Ahora está pagando por sus pecados…


-¡NO! ¡No es verdad!- un sollozo se escapó de los labios de Dean y Sam, el que asistía atado a la columna de mármol creyó que aquello era la cosa más cruel que jamás vio… el sufrimiento de Dean se clavaba en su pecho. - Esto es otro juego para terminar con mi salud mental…


-Tsk tsk… ¿Crees que solo porque estamos en el infierno no queremos saber de los lazos de familia? ¿Qué no nos importa que hayáis estado separados 30 años? Queremos verte feliz Dean!


Sam reunió fuerzas de entre el dolor que sentía y dijo:


-Los demonios no pueden crear realidades alternas, solo los dioses…


-Venga.. Venga sam! Yo puedo controlar tus deseos, tus fantasías… lo onírico, puedo convertir sueños en realidad, puedo enseñarte lo que quiera… Tal y como hice con esos dos… señaló a Dean arrodillado- ¿No te pica un poquito la curiosidad?


-Te mataré!- Gruñó con la mirada llena de odio. Toby tan solo ignoró este comentario y se acercó de nuevo a sus otros cautivos. Estos le despertaban mayor interés ahora.


Dean, la viva imagen de un hombre arrasado, destruido por el continuo sufrimiento impuesto por los demonios. Toby le susurró al oído:


-Ya sabes que tienes que hacer… Ya sabes por qué está aquí, para QUÉ está aquí…


-¡Es sam! ¡Es mi hermano!- El verde de sus ojos ya no era brillante como Sam lo recordaba, eran de un verde apagado, tristes.


-Has pasado de victima a verdugo Dean!... y sammy ha sido malo.- El sam acostado sobre la tumba forcejeó por primera vez y pareció darse cuenta de lo que le esperaba.


-Dean!... no!- su voz, tenía el mismo sonido que la suya, era realmente una currada replica de si mismo.- Dean… -Su hermano se levantó y caminó hasta colocarse entre las piernas abiertas de sam.- No me hagas daño Dean… no lo hagas…- Gimió desesperado con los ojos rebosantes de lagrimas.- por favor…


-Lo siento Sam…- suspiró y apoyó su frente sobre el vientre plano del otro.- Estoy cansado, muy cansado…- Le acarició una pierna con la palma de la mano- No te haré daño…


-¡NO! ¡Suéltame!- Dean lloró con la protesta de Sam pero dijo:


-Lo siento Sammy, necesito la paz que solo tu cuerpo me puede dar ahora… te necesito…- Se arrodilló entre las piernas de sam, besándole cada uno de sus muslos.


-Dean… sin cursilerías, no estáis haciendo el amor, follatelo de una vez!- Los dos mercenarios le levantaron por las axilas y le pusieron de pié, de nuevo, entre las piernas del sammy que gemía incontrolablemente.


Tanto sufrimiento no era la atmosfera más adecuada para darle a Dean una erección pensó sam. Pero entonces se sorprendió desde su lugar como espectador al darse cuenta de que su hermano tenía el mástil listo.


Tragó saliva observando que, realmente Toby tenía razón Dean era enorme, mayor que si mismo. Penetró al Sam prisionero sin prepararlo, llorando y pidiéndole perdón a cada estocada.


Sentado en el suelo, Sam apretó las piernas. ¡Era insano! Estaba loco por ser él, realmente ÉL allí acostado sobre la tumba… murmurarle a Dean que todo estaba bien… Sentirle correrse como hacia ahora, despejando su miel en su cuerpo.


-SAM!- El eco de la voz de Dean llegó a sus oídos desde el exterior del mausoleo y quebró el hechizo. La realidad alterna se desvaneció y solo quedó sam y Toby.


-DEAN!!


-Si Dean… ven aquí… ven rápido para que pueda contarte como me acaricio en la ducha pensando en ti…- dijo el demonio con un tono que sonaba claramente a burla.














-Samm!


Sam podía escuchar como Dean pataleaba la puerta de hierro. Pero de pronto se hizo silencio, silencio que no duró más que un instante. Después Sam oyó el sonido de la escopeta de su hermano y la puerta se abrió de par en par.


-Vaya vaya… cuanta ansiedad! Murmuró con una pícara sonrisa el demonio. – Como son estas cosas de la pasión y el deseo, uno no puede ni esperar…


Dean le disparó intentando no dejarle tiempo ni para terminar la frase pero Toby fue mucho más rápido y se escondió detrás de la tumba que tan solo minutos antes había sido escenario de una fantasía de lo más obscena.


-Dean…- continuó el demonio mientras se levantaba del suelo y con su fuerza espiritual lo empuja contra uno de los pilares de mármol- Eso no es forma de saludar a un viejo amigo…después de tantas cosas buenas que compartimos… los tres.- se acercó más a él.


-Efelios…


-Se lo estuve contando al pequeño Sam…- Dean miró a su hermano quien luchaba por alcanzar el puñal de la bota. Estaba sonrojado y Dean no supo decir si por las cosas que Efelios le había contado o si por el esfuerzo.- Mientras se lo contaba con pelos y señales adivina que descubrí?


Dean le miró a los ojos y dijo:


-Qué te mataré y te devolveré a la cloaca de dónde has salido?


-Ajajaja… Creo que no te has fijado con atención, aquí yo soy el único que está en posición de enviar a alguien a las cloacas, pero no.- negó teatralmente con la cabeza.- Descubrí que a Sammy le hubiese gustado compartir tu pena.


Dean frunció el ceño y miró a Sam quien bajó más la miraba y siguió intentando cortar las cuerdas que prendían sus muñecas.


-Sam…


-Oh, sammy es un pervertido! Y gracias a esta pequeña reunión familiar podremos recuperar el tiempo perdido…- Tocó a Dean en la ingle recorriendo el bulto de su pantalón vaquero mientras este cerraba los ojos e intentaba organizar sus ideas.


-Aquí, no podrás obligarme hacer nada de lo que no quiera…


-jajaja claro, pero podré hacer que quieras…- Se lamió los labios, ya estaba deseando sentir la energía sexual de los winchester, sería como un festín. Nada más prohibido que el sexo entre hermanos. – En realidad los dos… no, los tres sabemos que lo deseas. Que deseas sentir de nuevo a sam, sentir su calor, la suavidad de su interior… Desde luego Sam lo desea… verdad sammy?


En ese instante el demonio se dio la vuelta y Sam, quien había logrado librarse de las cuerdas y coger el puñal, cruzó lo suficientemente rápido el espacio que los separaba y se lo clavó en el pecho.


El humo negro que salió por la boca de Toby hizo una espiral hacia arriba y se esfumó por los cristales del techo.


Toby cayó al suelo, frio, sin vida al tiempo que Dean resbalaba por el pilar.


Sam tragó saliva y recuperó la respiración, aliviado por que hubiese terminado.


-No entiendo…- dijo Dean rascándose la cabeza.


-¿No estabas borracho?


-Te dije que no! Y no vuelvas hacer eso!- Se levantó sacudiendo la chaqueta. Sam no dijo nada, no estaba seguro de si se refería a traer el coche sin su autorización o si era por lo de irse a cazar sin él.


-¿Cómo me has encontrado?


-Con el GPS de tu móvil.- Se agachó empezando a recoger las cosas cerca de la tumba y a meterlas dentro de la mochila de Sam. Aparentemente ninguno de los dos parecía dispuesto a hablar del tema que les había dejado incómodos.- No entiendo… si había que hacer ese ritual para matarle... Si no se muere con la daga, ¿por qué se “esfumó”?


-Creo que está planeando algo.










Al llegar al motel Sam se quitó la ropa y se metió en la cama sin mirar a Dean. No podía. No sabía donde enterrar esas memorias, ni como fingir que lo que había visto era solo una manipulación de su cerebro. Porque, no lo era. La expresión de Dean cuando Toby le habló del asunto fue de puro horror. Sam supuso que a Dean le aterraba la idea de lo que podía pensar de él por las cosas que había hecho en el infierno.


Dean estaba sufriendo por que había hecho algo que no quería y él, estaba sufriendo porque quería algo que no podía…


El cuerpo de Dean sobre el suyo, sus manos rudas por la pala y las horas cavando tumbas subiendo y bajando por la piel de sus caderas… su cuello, echándose hacía atrás cuando el orgasmo lo invadían… los gemidos… Los roncos gemidos que salían de esos labios le mantendrían despierto por interminables noches, provocándole, atormentándole…


-Sam…- Sam se dio la vuelta y vio a su hermano sentado en su cama, seguía vestido y con la cabeza entre las manos- Los demonios mienten sam…


-sí…






Fin…?

21 comentários :

  1. Hola Saito, Me encanta estos dos hermano.
    El primer capitulo me gusto tambien.
    Esperando para el proximo, cuando puedas.
    Besossssss.

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    1. Hola Maria Luisa! Uf la verdad es que no habia pensado en seguir este relato, pero a lo mejor le echo un vistazo *-*
      Muchas gracias!!

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  2. Muchas gracias Saito, muy bueno el relato, aunque no soy fan de esta pareja, me gusta mucho como escribes la historia.
    Besoss

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    1. Hola mariaa!!! Gracias a ti!! Muchos besoss!

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  3. Fina. Super bueno Saito, me gusto mucho, besos, chao

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  4. Me ha gustado un mnton, me encantan estos dos. Podriamos repetir el plato, nos podrias dar mas???

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    1. Holaaa! mmm no se, no habia pensado en seguirlo... tengo que dormir sobre ello XD
      Muchas gracias linda!

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  5. Este comentário foi removido pelo autor.

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    1. Mmm si tambien creo que son eroticamente dependentes *-* pero es logico, con esos cuerpos XD
      Sobre el fin, no habia pensado en continuarlo, porque este relato lo escribi hace mucho tiempo, ya ni recuerpo porque lo hice, solo me apeteció hacerlo XD
      Ahora me gustaria explorar otras areas (benedictas) y escribir sobre otras cosas. Por ejemplo tengo a Stellar 2 un poco abandonado y me gustaria continuarlo.
      Muchos besos! Y graciass!

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  6. De coña verdad?
    No puedes dejarme así, con el gusanillo. Es cruel...
    Está genial: bien narrado, sin faltas de ortografía, el tema me gusta y los personjes también. Pero a mi me has dejado a la mitad.
    Un beso ^.^

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    1. Hola! Uf eso de bien narrado y sin faltas de ortografia seria un gran logro XD
      Muchas gracias por leerlo! Y me alegra que te haya gustado!

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  7. Al fin he podido leerlo y me ha encantado. No suele gustarme mucho el wincest, pero éste está genial. Los personajes están tan bien caracterizados que parece realmente un capítulo más de la serie. Espero que lo continúes porque me he quedado con ganas de leer mucho más. Besoss.

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    1. =O Minuuu! No se si lo sigo, ya sabes tengo siempre nuevas cosas en la cabeza, pero quien sabe? =O
      Besos!!

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  8. Hola, Saito. Muy bueno el capítulo, espero que sigas con la historia, me he quedado con ganas de más ;p
    Besos

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  9. Hola Saito me encanto,estos hermanos son tan sexys, esperemos más de esta historia.
    besos y buen fin de semana

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    1. Hola YAYA! Muchas gracias por seguir mis historias y por dejarme comentario! Muchas gracias!

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  10. Buenas noches Saito, me encanto el capítulo, estos dos hermanos son la caña, espero que sigas escribiendo más de esta historia, muchos besitos y buen fin de semana!!!

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    1. Hola Charo! Muchas gracias por leerla y me alegra que te haya gustado! Besos

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  11. Me uno a los que solicitan la continuación. Ojalá y te animes. Un gran abrazo!!!

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