5 de abril de 2013

El millonario y el esclavo- capitulo 6




Todas las noches dormía con él, en la misma cama, en su habitación, con Ivi sobre la alfombra y delante de la chimenea.
-Sanozuke… estás despierto?
-Si- murmuró en el momento en Saito encendía la luz de la mesita de noche.- No puedes dormir?
-No. No puedo dejar de pensar en algo…- se sentó desenredándose de las sábanas.
-Pensando en que?- Sano se dio la vuelta dejando salir un gruñido.
-Necesito saber una cosa, necesito que me cuentes algo, aunque se que no es fácil para ti hablar de esto…
-Saito, ya te he contado todo lo que recuerdo… Por dios, deja de atormentarme con esto, quieres?
-Sano, en aquella noche algo te pareció extraño?
-Todo. él que? Aparte de que entran tres tipos en mi habitación… no me parece que nada más sea extraño!!- exclamó cruzándose de brazos.
-No me refiero a eso… Antes, durante el día. Pasó algo raro? – sano se demoró algunos minutos con mirada perdida en la habitación.
-No se… no me acuerdo…
-Repasémoslo… construyamos el día… Ese fue el día en que te caíste del caballo… te acuerdas de eso?
-Sí.
-Pues como fue el día? Cuéntamelo todo!
-Uf… a ver… Yo me levanté de la cama, de esta cama. Fue la noche en que estuvimos juntos. Luego me duché en tu baño y apareció él mayordomo, ya sabes que yo y Chou no nos llevamos muy bien, así que me echó de aquí..
-Te echó?- frunció el ceño.
-Si, me mandó que me fuese a vestir a otra parte.
-Pero porque?
-Verás… yo no debería decirte esto, pero… es mejor que te lo cuente. Nunca le caí bien a Chou… desde que le vi supe que estaba enamorado de ti y le dije que te robaría para mí.
-Le dijiste eso?
-Bueno, no. Hicimos una especie de apuesta…- Los ojos de Saito se abrieron como platos.
-Una apuesta? Quieres decir que, tu no me amas? Todo esto ha sido una puñetera apuesta?
-NOOO!- Grito levantándose y poniéndose de rodillas delante de Saito que en este momento le miraba duramente.- La apuesta la hice yo... solo necesitaba una excusa para justificar lo que sentía por ti. Me prometí a mi mismo que solo lo haría para ganarle. Pero en realidad lo hice para estar contigo y tenerte sin tener que admitir… que me había enamorado como un perro de ti. Siento no haber sido sincero…
-Sanozuke… sigue. Ya volveremos a este asunto, pero ahora sigue. Luego que? Te fuiste?
-Si, me fui y él se quedó. Estuve charlando con tae y me senté bajo el roble de las traseras cuando apareciste tú. Después me caí, me trajiste a la habitación.
-mmm… luego te invite a viajar y comimos en el jardín…
-Eso no tiene nada de raro.
-Ya, pero algo no me cuadra… y tu dices que… No puede ser…- parecía que una de sus ideas terminaba de calentarse en su cerebro.- Cuéntame algo más sobre vuestra apuesta…
-Bueno, al principio yo no estaba seguro de que si Chou quería, ya te lo dije, lo iba hacer para contentar mi inconsciente, fue entonces cuando me di cuenta por la forma como te venera… tu ya lo sabias hace años no?
-No, nunca lo supe, solo lo supe ayer…
-si? Te lo dijo?- Se rascó una herida de la pierna que empezaba a cicatrizar.
-No te rasques! Bueno, de cierto modo me lo contó…
-Tae me dijo que antes de que yo viniese era el quien…- Se calló escondiendo las mejillas ruborizadas.
-Er…- Saito miró hacía otro lado – Que más te contó Tae?
-jajaja… nada, es muy discreta
-Ya lo veo que si… seguro que anda espiándome cada vez que hago el amor con alguien…
-Bah… tampoco haces el amor con nadie…
-eso también te lo dijo ella?
-Ajajaj… no… Oye tu crees que Chou nos vio aquel día?
-En la piscina?-
-Noo, cuando después de caerme del caballo y nos vinimos arriba…- Se enrojeció como un tomate.- Te acuerdas de que Chou nos interrumpió?
-Si.. Ahora que lo mencionas…- El silencio se hizo eterno. Tan solo el crepitar del fuego en la chimenea y sus respiraciones llenaban la habitación.
-Que pasa? Piensas en algo?
-No, no, nada. Será mejor que durmamos. Aun te duelen mucho las costillas?
-Si, y me duele abajo y también el pezón.- Lamió los labios rojos y hinchados.
-Uf… ven aquí, quédate entre mis brazos. Necesito tenerte cerca.. Aunque seas un traidor- Sano se metió bajo las sábanas rodeado por el cuerpo de Saito que susurra y besa su cabello.- te amo…
El chico suspiró y se cogió de su cuerpo con firmeza.
Cada vez que cerraba los ojos, recordaba la conversación. Trozos de ella venían a su mente como un rompecabezas. Sería que el amor de Chou le convertía en un sospechoso? Él mismo había dicho que haría cualquier cosa por su amor… Habría la policía pensado en ello? Creía que no, después de todo, lo más seguro es que ya hubiesen abandonado el caso. El inspector no daba señales de haber descubierto nada más… Inspector de pacotilla!!

Chou seguía en su habitación retorciéndose de odio. Después de todo lo que había hecho por Saito va y le dice en la cara que amaba a Sanozuke! Tendría que tener morro!
Sin embargo las palabras que había dicho también en aquella tarde no dejaban de volver una y otra vez a sus pensamientos haciendo que se preguntara si realmente matarse no seria lo mejor.
“No, lo que debería hacer era matarlos a los dos! Si no se queda conmigo no se queda con nadie más! Menos aun con ese guarro!” suspiró “ no… no puedo matar a Saito, le quiero, le amo…” abrazó la almohada que tenia sobre la cama y susurró:
- Te amo… te amo… - apretó los labios hasta que estos formaron una línea severa. Ni con todo su autocontrol pudo sostener las lágrimas de tristeza por el rechazo que sentía. Lloró sobre la cama y luego, tomado por un ataque de furia tiró la almohada al suelo.
- Argh! Qué odio! Porqué? Porqué me haces esto? Porqué tengo que seguir amándote de esta forma enfermiza??- Se levantó de la cama con un sollozo estrangulado y cogió de la mesita un abre cartas con el que apuñaló la pobre almohada.
Plumas blancas volaron por todos lados pero sus ojos veían sangre. Sangre de Sanozuke salpicándolo todo y su cuerpo deshecho y sin vida sobre el tapiz blanco. Dio una insana carcajada limpiando la imaginaria sangre de su cara.

La frágil salud de Sanozuke se fue fortaleciendo con el paso de los días. Incluso sus descontrolados nervios estaban cada día más controlados gracias a los calmantes. Saito le mantenía vigilado las 24 horas del día como un perro faldero. Pretendía transmitirle paz, tranquilidad y sobre todo el cariño del que se sentía necesitado.
Salían al jardín todas las mañanas a tomar el sol y caminar despacio por el césped cogidos de la mano.
Tae disfrutaba cada una de esas mañanas mirándolos a través del ojo de buey de la cocina. Aquel muchacho había devuelto la felicidad aquella casa y a su amo, enseñándole a amar de nuevo. Le había devuelto la vida.
-Sabes? estoy deseando poder volver a montar… me gustaría montar contigo. Nunca cabalgamos juntos.
-Es verdad. Tendré que comprarte un caballo.
-Quée?- el sol que traspasaba las ramas del árbol le iluminaba la cara sorprendida.
-Comprar un caballo… jajaja Uno para ti.
-Anda! Cómo me vas a comprar un caballo, tú estas loco!
-Loco por ti!- le sujetó la mano juguetona y le besó la mejilla.
-Sabes?..- se sonrojó- quisiera… hablarte de algo, unas cosas que…- bajó la mirada hacia sus zapatos marrones.
-Y bien? De qué se trata?
-Te acuerdas de lo que te dije hace tiempo? De que la culpa de todo esto era tuya?... – se le llenaron los ojos de lágrimas.- Yo… sé que no es así…
-Sano, ya hablamos de esto… lo siento.
-NO! Espera…- le silenció con un gesto de su dedo índice sobre sus labios.- Soy yo quien lo siente, no debí acusarte injustamente. Sé que la culpa no es tuya, yo estaba cegado por el dolor…- hizo una pausa en su discurso mientras respiraba hondo y tragaba emociones – Yo también sé que no he sido muy buen novio… hemos dormido en la misma cama y no te he dado nada.
-Yo solo quiero que seas feliz…- le besó el dedo.
-pero la cuestión es que quiero darte… quiero darme.- sonrió.- si prometes ser gentil quiero volver hacerlo contigo y volver a ser tuyo!
-ya eres mío, siempre lo has sido… sabes? hace muchos años sentí cómo es de difícil la situación por la que estás pasando, pero se puede superar, créeme el tiempo y el amor lo curan todo.
- Tú?- frunció el ceño.
- Eso ya no importa, pero me parece temprano para…
- Me parece que estoy listo, después de todo ya hacen 4 meses de lo que pasó… mis heridas están casi cicatrizadas… vayamos arriba…
Unos golpecitos en su muslo, una sonrisa inocente en los labios y le tenía rodeándole con sus brazos fuertes.
-‘Jime quiero tener hoy una noche de pasión…- le murmuró cerca de la oreja.

Fue una noche para olvidar y no ser olvidada, para volver a recordar en su piel cómo era ser amado con cariño y respeto por un hombre que esperaba con mirada hipnótica oír cada uno de sus suspiros. Ambos disfrutaron del placer que recibían uno del otro y se dejaron echados sobre la cama esperando recuperar el aliento.
-Sano..- Saito le dio un golpecito suave sobre el hombro.
-Si?... lo, lo siento, me quedé dormido…
-No importa.- con los ojos medio nublados se dio cuenta de que Saito se disponía a salir pues se estaba poniendo su cazadora.
-A dónde vas? No ibas a quedarte conmigo?... Ha pasado algo?
-No, no ha pasado nada. Pero tengo que salir y no quería que te despertases cuando ya no estuviese. Es que me han llamado de la comisaría, creo que han encontrado algo muy importante.
-Vale, pero ten cuidado.- Le besó.- Yo me quedaré aquí quietecito esperándote con ivi. Por favor no tardes.
-Iré volando.- salió sin decir nada más.
Al cabo de un rato dejó de oír sus pasos por el pasillo de piedra.
-Ivi, no te parece raro que le llamen a estas horas de la comisaría? Encima con ese vago de detective… tiene que ser algo muy muy importante…- el can suspiró fuertemente como contestación.

-Señor, pasó algo? A dónde va a estas horas?
-Nada grave Chou, vuelve a la cama, no necesitaré nada.
-pero.. Pero no es costumbre que salga usted a estas horas…
-Me han llamado de la comisaría, creo que han encontrado el culpable y quieren detenerlo lo más rápido posible.
-Si? Cómo…- Saito bajó las escaleras con Chou siempre detrás de él.
-Pues, no sé. El detective puso a unos cuantos agentes infiltrados, los que contraté como nuevos guardias de seguridad… habrán descubierto algo. Tráeme las llaves de mi nueva Yamaha FJR.
-Ah.. sí, un momento…
-Gracias, no tardaré. Cuida de Sanozuke mientras estoy fuera.
-Claro señor.- Saito salió a buscar su moto y en unos instantes escuchó el ruido del motor alejándose de la casa. “me encargaré muy bien de él…”

Entró silenciosamente en la habitación. Un bulto cubierto por una sábana blanca escondía el desnudo cuerpo de Sanozuke. Ivi se acomodaba sobre la cama vigilante. A veces abría un ojo para controlar los alrededores. Su sombra se agitó y el perro se levantó despertando al chico de ojos oscuros.
-Qué pasa, Ivi?- las sombras ignoraron la pregunta y danzaron más aún por el crepitar del fuego en la chimenea. – Me estás asustando…
Ladró, sin apartar la mirada de la esquina oscura esperando que algo saliese de allí.
-Ivi, no hay nada allí… sólo está oscuro… no?- El perro le miró, y volvió a ladrar de forma persistente hasta que tras unos segundos,que para Sanozuke se hicieron una eternidad, un hombre vestido de negro salió a la luz. –Quién eres tu?
-No me conoces? Mejor, no me reconoces?
Sanozuke se encogió tras su mascota guardián.
-Chou?
-Si, soy yo…- se adelantó unos pasos.
-Quieres decir que… tú…- soltó un gemido ahogado por el doloros recuerdo de aquella noche.- Por qué? Yo nunca te hice nada!
-Hijo de puta! Lo hiciste todo! Te acostaste con Hajime!
-Ésa era mi obligación.- añadió Sano.
-Jódete niñato! Lo único que hiciste fue robar lo que me pertenecía!
-Yo no te robé nada!- exclamó.- Saito no es tuyo!
-Eso, ahora ya no importa… me has cabreado…- Le enseñó un cuchillo de la cocina que sacó despacio del bolsillo.
-Chou.. no!- Gritó y el valiente perro se tiró sobre el rubio cogiendo su delgaducho brazo entre sus puntiagudas fauces. El cuchillo cayó al suelo.
-AHHH- rugió de dolor al mismo tiempo que lanzaba al perro contra la pared sin importarle la herida que escurría de su brazo derecho.
Ivi le soltó cuando todo se volvió oscuro en sus ojitos caninos.
-Tú mismo te has buscado esto, rata.. crees que me engañarás? Tú sólo quieres el dinero que tiene Saito, en cambió yo sólo quiero su amor, sus besos, sus abrazos…
-Chou…- intentó alejarlo con las manos- yo no sabia que le amabas cuando pasó esto entre él y yo…
-Mientes!- repuso- Tú mismo me lo dijiste cuando viniste a esta casa! No sé que habrás hecho para volverle loco de esta forma… ya no quiere mis cariños, ni desea más mi compañía como hacía antes de que tú vinieses! Antes… él me lo contaba todo, yo era su brazo derecho…- musitó- yo … YO joder! La única salida es matarte!
-Chou.. por eso salió Saito? Tú llamaste por la policía y le engañaste!
-Te equivocas… yo no llamé a la policía. Y aunque deseaba ardientemente este momento no fui yo quien creó la ocasión… se creó sola. No la pienso desperdiciar!
-Qué estas diciendo?
-Que te voy a matar!! AJAJAJAJA…
-si… me matas te arrestarán y no podrás estar con Saito.- un rastro de sangre se habría camino por las sabanas a cada movimiento lento de Chou intentando acercarse.
-Eso ya no me importa! Tu tampoco estarás con él! Nunca podré soportar el hecho de que tú le hayas tenido, hayas besado sus labios, hayas tenido su piel y su calor… mientras que yo nunca sentí nada como eso! Nunca me hizo hombre!
-Lo siento, no sabia que le querías con tanta desesperación… dame el cuchillo, déjame que te vea el brazo.
-Quieto! No creas que soy tonto! Tú eres mi peor enemigo Sanozuke!- De la forma más inesperada le cogió por el cuello empujándole contra la pared.
- Espero que te hayas divertido mucho esta noche… No es divertido tener que masturbarme en mi cama mientras me consumo de odio al oír tus asquerosos gemidos de placer junto con los suyos. Espero que la recuerdes bien, porque fue la última de tu vida.
-Por favor.- susurró con el rostro contraído por el dolor.
-Nunca me gustaste, te habrías hecho un favor al morirte cuando te caíste del caballo. Aunque por otra parte yo me habría perdido ese show fantástico que hiciste con los matones que contraté. Te gustó un montón porque te corriste unas cuantas veces! – sano dejó de resistirse.
Escuchó las carcajadas insanas del mayordomo y se dio cuenta de que le había soltado. Tosió para aliviarse de la presión en su garganta.
-había pensado en ahogarte pero será mejor que te descuartice y empezaré por tu polla…
-No! No me toques!- gritó pegando un salto para intentar correr y llegar a la puerta pero una mano larga se cerró en su cabello y le derribó.
-Aún tienes mucha energía! Jajaja dejarás de tenerla en un momento.. Venga levántate, y échate sobre la cama!
-No! Déjame en paz!
-VENGA!- le pegó una patada en el muslo y Sano lloriqueó por el impacto.
-Ivi…- susurró subiendo a la cama. El perro no dio respuesta, seguía inconsciente en el suelo. Una vez más estaba solo, sin nadie que le ayudase. Había soportado cosas horribles una vez, no sabía si tenía fuerzas para aguantar una segunda.
Cerró los ojos. Saito… estaría ahora tan lejos de allí que no le valía ni la pena gritar. Le había prometido que le protegería para siempre, que estaría siempre a su lado y no dudó ni un segundo de sus palabras seguras. Pero ahora… le había abandonado otra vez. ¿Es que ya no le importaba?
Absorbió el olor de las sábanas con la cabeza pegada a ellas.
-Ve rezando tus últimas plegarias porque estoy deseando empezar…
-Eres consciente de que si me matas tu final será como el mío?
-Ya te he dicho que eso no me importa! No me importa que me condenen… sólo quiero librarme de tí!
-no creo que estés tan impaciente como me has dicho…
-Estas probando mi paciencia, gusano?- Sano siguió sobre la cama de espaldas a él.
-Si lo estuvieses, y sin importarte realmente ser condenado por mi muerte, me habrías matado cualquier día, incluso con Hajime cerca. Creo que hay algún motivo por el que me has dejado vivir hasta ahora…
-Lo hay?- preguntó limpiándose las uñas con el cuchillo.
-no lo sé, me lo tendrás que contestar tú…
- No lo hay. De hecho, tienes razón, debí hacerlo hace mucho tiempo, creo que fue por cobardía. Bueno, date la vuelta… eso es, quiero verte la cara.
Allí estaba de nuevo, desnudo y listo para volver a seducir a la muerte… recorrió su interior con los pensamientos de que salvarse una tercera vez seria un milagro. Si por lo menos Ivi estuviese despierto…
Estaba seguro de que no podría defenderse de Chou, aunque tuviesen la misma estatura, el rubio estaba loco y las personas locas suelen tener una fuerza sobrehumana.
Mientras transcurría el momento de moverse pensó que habría sido mejor no haber ido nunca a parar aquella casa… se escapó por un milímetro del cuchillo que se clavó a su lado en la cama. En medió de un salto que podría conducirle a la salvación perdió el equilibrio y se desplomó en el suelo. Chou recuperó el cuchillo y se tiró sobre él intentando atravesarle. Se revolcaron en el suelo, forcejeando como dos niños en un juego a muerte.
-No pienso dejarte vivo! Maldita puta!- Sanozuke aprovechó el brazo herido del mayordomo y le volvió a morder por encima.- ahh…
-aléjate de mi!- gateó unos metros para mantenerle a distancia.
-No te esfuerces.. Sabes que sólo uno de nosotros saldrá de aquí vivo y seré yo…
-Eso no está en mis planes… No pienso dejar que me mates!
-No me desafíes! Ya me has cabreado lo suficiente!
Llenó el pecho de aire y ganó coraje:
-Si vas a matarme tendrá que ser en una pelea, no pienso echarme sobre la cama para que lo hagas
-Zorra!- Chou no se rindió, le empujó al suelo con fuerzas redobladas. Logró herirle en un brazo. Aturdido Sano le arreó una patada para volverlo alejar.- Saito es mío!
-Las personas no son de nadie! Le has preguntado, acaso, si quiere quedarse contigo?
-si
-Él es el único que puede decidir. Y bien? Qué te dijo? Si te eligió a ti, me iré sin causarte más problemas.
-No, no me eligió a mí. Te eligió a ti!
-Pero yo no tengo la culpa!- necesitaba ganar tiempo para que Ivi se despertase.
Aunque fuese invierno y estuviese desnudo el sudor se acumulaba en las zonas cóncavas de su cuerpo. El calor se disparaba en la habitación.
-Sí que tienes la culpa. Si le has seducido!
-Ése era mi trabajo!- Añadió una vez más recuperando la respiración.- Para eso me compró, o se te ha olvidado?
-Cómo crees que se me va a olvidar? Tú eres el único que se olvida de que él se tiró a un asqueroso guarro sin dar valor a lo que yo le di toda mi vida! Cómo crees que me siento?
-Oye Chou…
-No! Escúchame tú, no hay espacio para tí en esta casa, debiste largarte aquella misma noche en que llegaste.
-Eso era lo que querías desde el principio? Pues me largaré ahora mismo y te dejaré a solas con Hajime.- murmuró
-AJAJAJA crees que soy estupido? Ahora que ya sabes quién es el culpable no te voy a dejar salir de aquí con vida!
-De todos modos la policía ya lo sabe! Que más te da!
-Se acabó la charla!- Una embestida más y los dos volvieron al suelo. Sano intentaba con todas sus fuerzas mantenerse alejado de la mano que sujetaba el cuchillo. Sano gimió, le temblaba el brazo y no podría aguantar lo suficiente como para escaparse de que se lo clavase en el cuello.
-Lo siento….- le pegó un rodillazo en la ingle y le robó el cuchillo en un acto innato…
-AHHH devuélveme el… - Los ojos de Chou se le agrandaron al darse cuenta del cuchillo clavado en su estomago. La sorpresa y la incredulidad de los dos se deshicieron cuando la puerta de la habitación se abrió y Saito acompañado del detective entró.
-SANOZUKE!
-Saito!- sano corrió hacia la puerta y se tiró en los brazos de su amante.- Saito, Chou intentó… fue él! Él era el hombre de negro!
-Estas bien?- le abrazó sin quitar nunca sus ojos de encima del asesino.
-Si…
-Bueno, voy a tener que detenerle…- Dijo por primera vez el detective sacando de su bolsillo unas esposas plateadas.
-No, déjele… no ve que se está muriendo? Llame a una ambulancia!
-Hajime…- Chou se había caído al suelo por el dolor que le causaba la herida. Estaba perdiendo mucha sangre. Buscó la mano de Saito.- yo te amo…- tosió y un coágulo de sangre le escurrió de la boca manchándole la mejilla.
Sanozuke se quedó allí encogido sobre la cama mirando aquella inusual escena.
-Nunca creí que pudieses hacerme esto…
-Señor, hasta mi último suspiro voy a quererle y…- su voz cansada se hacía más baja.- sólo me duele que no haya nadie que llore por mi cuando me vaya…
-me has decepcionado, yo confié en ti!
-No… -le cogió la cara entre sus manos ensangrentadas- Lo hice por usted… porque le amo…
-YA VIENE LA AMBULANCIA… y tú jovencito, coge algo de ropa… estás detenido.
-QUÉ??!!- contestaron los dos a la vez.



20 comentários :

  1. Voy a darle una paliza a ese detective!. Como se le ocurre, detener al pobre Sano con lo que termina de pasar. Muy buen capitulo, muchas gracias y buen fin de semana.

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    1. Venga!! Cuento contigo para que acabes con él!! *-*
      Gracias!! Feliz fin de semana!

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  2. dios mio valla final de infarto despues del rato que a pasado y lo quieren detener, estoy deseando leer el siguiente capitulo animo y no nos hagas esperar demasiaso por mas lectura ya estoy con el mono. gracias por tu esfuerzo

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    1. Jajaj Hola! Uf si??? Pues tengo que ser mas rapido actualizando! Pero es que trabajo mucho y muy duro, apenas me sobra tiempo! -.- Buaaa

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  3. Gracias por el capitulo. Buen fin de semana.
    Besosss

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  4. Muy bueno el capitulo!! Estoy de acuerdo con Ilnag, tenemos que darle una paliza a ese detective!! Besos

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    1. jaja si es cierto!! Gracias!! Feliz fin de semana!

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  5. Nooooo!!! Saito, qué cruel ereeeees!!! No nos puedes dejar así!!! >_<
    Wow!!! El capi ha sido emocionante e intenso, espero con ansias el siguiente.
    Gracias por al actu
    Besos

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  6. Saito como que detenido, jo se defendio a vida y a muerteeeeeeeeeee.
    Me encanto el capi Dios esta muy bueno, interesante y emotivoo.
    Mil gracias y besosssssssssssss.
    AAAAAAA y más cuando puedas.

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  7. Otro capitulo estupendo, casi me da algo en la pelea hasta que porfin se ha liberado. me da un poco de pena Chou,pero el se lo ha buscado.
    Besos y gracias

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    1. Noo que no te de penaa, es malo!! Se tiene lo que se merece.. jajaja *-* (saito en plan DIOSSS)

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  8. hola saito, bien por sano!!!! y ese chou tuvo un final bien merecido! por favor que no vaya preso si se estaba defendiendo! que injusticia!!! voy a quedarme sin uñas esperando otro capi, ah y me encanta odie para pareja de Barbie, y estoy segura que sabrá ganarse a su suegra! jajaja besos

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    1. *-* si?? a que mi Odie es lindoo, y con la permanente recien hecha esta que arde! ES el mas lindo del barrio *-* haria una pareja fenomenal con la tuya Barbie! Como una de esas parejas de hollywood jajajaja perfectos!
      Muchas gracias por seguir el relato!

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  9. Fina. Hola Saito, muchas gracias por el capitulo esta muy bueno, espero sean felices, besos, chao

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  10. Hola Saito,gracias por el capitulo,feliz fin de semana,besosssssssss...

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  11. Hola, Saito. Me ha encantado este capítulo con tanta acción y muy emocionante. Pobre Ivi, tan heróico intentando defender a Sano, espero que no haya sido nada grave. Y al final, después de esa pelea a vida o muerte, va ese policía inútil y le arresta... mejor hubiera sido no acudir a él, jajaja. Besosss.

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    1. jajaj si ivi ha estado muy salvaje verdad, no se lo creeria ni él si lo leyese... jajaj XD

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