22 de maio de 2013

Harry Potter y el destino inexorable- capitulo décimo septimo


CAPITULO Décimo sétimo
MALDICIÓN IMPERDONABLE



E
l bosque seguía oscuro. La luz de la luna no lograba traspasar las ramas espesas de los altos árboles. Un manto de neblina le cubría hasta las rodillas y se movía por el bosque como un mar de suave espuma.

Con la varita en el bolsillo y el mapa en la mano seguía con cuidado a Snape. Desdobló una parte más y encontró el otro nombre que buscaba: T. Riddle. Sus pies no se detuvieron aun qué un escalofrío le subiese por la espina.

Esta podría haber sido mi oportunidad de matar a Voldemort si hubiese aprendido oclumancia…” suspiró adentrándose más y más en el bosque. 

Le pareció extraño que Voldemort y Snape se encontrasen allí, estaban demasiado cerca del castillo. Además, su cicatriz solo le dolió cuando Snape salió y no se dio cuenta que la marca de Snape le hubiese dolido… eso significaba que el encuentro ya estaba marcado.  Cerró los puños.

Snape se había acostado con él para dejarse dormido mientras se encontraba con Voldemort.
¿Quizás sea mucha pretensión, pero a cual de nosotros pretende proteger?” Intentó ignorar por momentos el sentimiento de frustración y desconfianza y centró toda su atención en ambos nombres detenidos frente a frente.

El terreno se elevó un poco y Harry se agachó entre las raíces salidas de los gigantescos árboles. Allí oculto alcanzó a ver por primera vez a los dos hombres y a su lado el unicornio muerto y desangrado.  

Vio claramente como Severus aceptaba la sangre plateada en una botella de cristal. Voldemort estaba allí, solo, al alcance de su varita. Era una locura, pero todo debería ser decidido de una vez. Salió de su escondite y bajó la elevación de terreno.

-Vaya… mira quien se presenta para morir: Harry Potter.- Severus abrió los ojos como platos.

-Potter! ¿Qué hace aquí?

-¿Y usted?

-Por fin voy acabar lo que se me escapó hace tiempo…- Voldemort arrastró su capa por el suelo y se acercó a Harry que por su parte dio el mismo número de pasos hacia atrás.- Es precioso, ¿no te parece Severus?

-¿Cómo dice?

-Este pequeño Potter…. Es delicioso, será delicioso verle pedir clemencia…. Pienso hacerte cosas malas, chiquillo.- Sus ojos chispearon de emoción.

-No… no tengo miedo! – Sacó la varita del bolsillo y se la apuntó. En realidad se moría de miedo y Severus pegado al suelo veía todos sus planos desmoronarse como un castillo de arena.

¿Qué error había cometido? ¿Cómo era que Harry le había seguido después de tantos e inútiles esfuerzos de que se quedase en la cama dormido? Todo salía mal…

Ahora Voldemort acabaría su trabajo pendiente y no habría nada que pudiese hacer. Como deseaba azotarle aquellas rozadas mejillas por intrometido!

-¿Crees de verdad que esta vez me podrás escapar?... me escapaste dos veces pero la tercera va la vencida.- Se instaló un clima de desafío en ambos contrincantes: Serpiente y León mirándose cara a cara. 

Severus estaba seguro de que podría cortar el aire con una navaja… sus respiraciones se condensaban.

Solo fue un instante, Voldemort no pretendía perder el tiempo, así que irguió igualmente su varita hacía Harry.

-No voy a perder de nuevo, Potter! “Avada Ke…”

-“Expeliarmus”!- Gritó Snape desarmando a su amo. La varita cayó a los pies de Harry. – Cógela! –Gritó una vez más mientras Voldemort se levantaba del suelo.

Sí, quizás sea la forma de matarle, nuestras varitas son hermanas… juntas…” Pensó viendo como Voldemort incluso sin varita lanzaba una ráfaga de magia de su mano y lanzaba a Snape contra un árbol. Cayó al suelo sin sentidos.

-Severus!!- Le apuntó con las dos varitas. Su interior ardía con odio. Ese hombre le había quitado todo y ahora había dañado a Severus. Con sus ojos llenos de lagrimas y sus puños aferrados a las dos varitas se dispuso a cumplir la profecía: -“AVADA KEDAVRA

Un rayo verde salió de ambas varitas se clavó directamente en el pecho del Señor Oscuro. Le vio caer inmóvil al suelo. Por fin su venganza estaba cumplida. Tembló, a lo lejos entre la oscuridad del bosque oyó gritar una criatura.

Quizás solo fuese imaginación suya… o ese era el grito de su alma por pronunciar una maldición imperdonable.

-Severus…- corrió abrazar el hombre desmayado en el suelo.- Severus, despierta por favor… - se arrodilló a su lado apretando en su regazo el tórax del mayor cuya cabeza pendía sin vida. – Amor mío, no me dejes… vuelve…- sollozó. Acarició los mechones de cabello negro y los apartó del rostro sereno, antes de volver abrazarlo.- No me dejes…

-No podría… con la fuerza con que me aprietas… me romperás una costilla…- gruñó

-Oh, ¿estás bien?- Lo apartó un poco para verle la cara.

-Sí, pero creo que tengo algo roto… ¿dónde está?...- abrió los ojos como platos. Voldemort yacía sin vida en el suelo. Su piel blanca rayada de venas azules era acariciada por la suave niebla.- Coge el anillo de su dedo, Harry.

-¿Qué anillo?

-Rápido, el que lleva en su dedo… tenemos que salir de aquí- intentó levantarse- ¡Venga! ¡Date prisa!

Harry obedeció, arrancó un anillo con una enorme esmeralda del dedo anhelar de su mayor enemigo y se lo metió en el bolsillo de los pantalones.

-¡Apártate! “Inflamare”- Murmuró el maestro y el cadáver se cubrió de llamas.

Al llegar al castillo nadie podía creerse lo ocurrido. Snape fue inmediatamente trasladado al ala hospitalar y Harry subió al despacho de Dumbledore. Extrañamente el viejo no parecía feliz con su logro.

-¿Dónde está el cadáver?- Dijo.

-A unos dos kilómetros del castillo, el profesor Snape le prendió fuego antes de que nos marchásemos.   Algunos profesores han ido a certificarse de que no arda nada más.- Dumbledore siguió en silencio durante unos minutos más, solo miraba al chico.

-¿Te fijaste si llevaba un anillo?

-Sí, sí señor.- Se levantó para sacarlo del bolsillo.- El profesor Snape me pidió que se lo quitase y lo trajese. Aun que no entiendo… ¿para qué lo quieren?

-Verás Harry, Voldemort no es inmortal pero sin embargo puede volver de entre los muertos, ¿Y sabes por qué?

-No señor.

-Tampoco esperaba que lo supieras. Es magia antigua y negra.- Cogió el anillo- Magia tan oscura que esos conocimientos no se encuentran en Hogwarts. Voldemort logró dividir su alma y meter cada uno de los trozos en objetos que para él tenían un significado especial.

-¿Dividir su alma?- murmuró incrédulo-  ¿Eso es posible?

-Sí, y a esos objetos, los que contienen las partes del alma de alguien se les llama Horcruxes. Este anillo es uno de ellos… me encargaré de destruirlo.- Cruzó sus manos sobre el anillo.- Ahora hay una cuestión que todavía no hemos aclarado. Si tu varita y la de Voldemort conectan cada vez que os enfrentáis, ¿Cómo le has derrotado?

Harry se sonrojó y aclaró la garganta.

-Tuve ayuda… el profesor Snape me defendió cuando Voldemort quiso matarme… le desarmó y yo cogí la varita. Entonces pensé que si juntaba las dos tendría fuerza suficiente para derrotarle.- Dumbledore pareció reflexionando y el chico continuó:- Severus fue muy valiente… aún sin saber lo que iba a pasar se puso de mi parte, desafió a su “Lord” sin saber si yo moriría en el intento de acabar con él. Severus expuso todo su disfraz.

-Tú has sido muy valiente y muy listo, ¿comprendes el alcance de lo que has hecho?

-Sí, por fin podré vivir en paz…

-El profesor Snape apostó todo a una única carta, Harry… Severus pensó que si tu morías a él le daría igual seguir con vida.

-Creía que usted no estaba de acuerdo, con mi relación con Severus…- Repostó sin piedad.

-Al principio lo veía de una forma inmoral, pero con el pasar del tiempo me di cuenta de que estaba cometiendo un error al intentar separaros. Me di cuenta de que el destino estaba escrito así… ¿entiendes?

-No.

-Solo venciste a Voldemort porque tú y Severus estáis enamorados, él era una pieza importante en todo esto. Él te da ganas de seguir viviendo, te da alegría y felicidad…

-¿Nos manipuló?

-No… en todas las guerras hay variables, pero solo una puede conducir a la victoria o a la derrota. Severus era la variable que podría conducir tu batalla a la victoria o a la derrota. Si nunca os hubieseis enamorado él nunca te hubiese ayudado esta noche…

-Ya, pero yo tampoco le habría seguido…- Dumbledore le miró de reojo.

-Eso nunca podrás saberlo.

-Profesor Dumbledore!- la profesora Mcgonagal subía las escaleras en gran agitación.

-¿Qué ocurre Minerva?

-El cadáver, ¡ya no está!

*

Harry entró en la enfermería silenciosa y se sentó en una silla al lado de la cama de Severus.

-¿Estás bien?- Cuestionó al mayor. El hombre dio un largo suspiro y le miró a los ojos.

-Sí… la Madam Pomfrey va a tratar de mis costillas rotas…

-Gracias.- murmuró adoptando una expresión de pura dulzura y Severus no pudo contener un suave rubor en sus mejillas. “?Por qué demonios te sonrojas como una colegiala?

-No tienes que darme las gracias, Harry…

-Si tengo! Tú me salvaste la vida, expusiste tu disfraz de espía, te enfrentaste a Voldemort.

-Lo haría de nuevo.- Acarició la mejilla del chico, tan suave… Harry cogió la mano entre las suyas y la besó.- Moriría por ti…

El corazón de Harry pareció detenerse durante unos segundos para volver a latir de nuevo con mucha más fuerza que antes en su pecho. Fue la emoción, la felicidad que le transmitieron esas palabras. Severus se estaba declarando.

Durante meses deseó oír una declaración de amor sincera de esos labios que solo sabían herir y ahora se odió por no saber que decir o que hacer. Se limitó a sonreír con una de esas sonrisas más tiernas, esperando que esa fuese la actitud adecuada.

-No quisiera que eso pasase… tú eres la única persona que tengo, no quiero volver a estar solo nunca más.

-… no creo que vayas a estar solo de ahora en adelante….

-Vamos a estar juntos?- Snape giró los ojos.

-Decía que como eres el niño que mató a quien-tu-ya-sabes y sobrevivió los fans volverán a la carga…

-Ya pero tú me has ayudado.

-Eso es un detalle sin importancia. Ya no tengo edad para la fama. Muy pronto tendrás a Rita Skeeter buscando exclusivas para el Profeta Diario.

-Uf, eres odioso Severus… mira que ni enfermo dejas de atosigarme!

-Hay viejos hábitos que pienso mantener a pesar de esta nueva ola de fama que se abate sobre tu cabeza.- Dijo con una sonrisa pérfida.

-¿Y vamos a estar juntos ahora?- Severus suspiró despacio para evitar una punzada más en las costillas. Se encontraba totalmente recostado en los cojines blancos de una de las camas.

-No lo se.

-¿Por qué no? Ahora ya ha acabado toda esta guerra… soy libre y tu también! ¿O es que no te gusto?

-Ese no es el problema Harry! Yo soy demasiado viejo para ti. Tengo edad suficiente para ser tu padre, tu eres menor de edad, ¿no ves lo obsceno que es eso?... esto va mucho más allá del echo de quererte o no.

Harry se cruzó de brazos y contestó enfadado:

-¿Es que no cuenta para nada que haya matado a Voldemort? Eso también es obsceno!

-No es tan obsceno. Voldemort era un malhechor, yo soy un malhechor, tu eres un niño!

-¿Solo soy un niño para acostarme contigo? Para matar a Voldemort tengo la edad adecuada. A veces sois tan hipócritas!

-Señor Potter…- Apareció la Madam Pomfrey justo a tiempo de impedir una batalla más.- Será mejor que salga un momento, voy a empezar a curar al profesor Snape.

-Oh, claro.- Harry se levantó de la silla y besó la frente del profesor antes de salir.

En la puerta de la enfermería le esperaban Ron y Hermione.

-Harry ¿Estás bien?

-Sí, ¿pero no estabais en Hogsmead?

-Acabábamos de llegar cuando la profesora Mcgonagal nos dijo que estabas aquí. Nos contó lo que ha pasado!- Comentó Ron visiblemente satisfecho.

Harry miró al suelo y dijo:

-Vamos afuera, quiero respirar aire puro.

Los jóvenes le acompañaron curiosos por su actitud. Harry sentía que una parte de su corazón se moría. Sí, había sido perfecto matar a Voldemort, terminar la venganza y con todo el dolor que durante tantos años le había asombrado. ¿Pero ahora, qué? Matar a Voldemort no trajo a sus padres de vuelta, ni a Sirius… Lo único bueno es que ya ningún niño perdería a su familia por culpa de ese monstruo. Se sentó en el muro de la fuente. 

Monstruo…

-¿Y que soy yo al final? No soy mejor que Voldemort, yo le he matado…

-¿Qué dices? Tu eres el salvador del mundo mágico, las personas deberían besar el suelo que pisas!

-Anda que no eres bruto… No puedo negar la felicidad que sentí cuando pronuncié ese conjuro, lo satisfecha que quedó mi alma por verle caer inmóvil.

-Eso es perfectamente aceptable, Harry.- Dijo Hermione por primera vez.- Voldemort te causó mucho daño y a tu familia, por su culpa tuviste que vivir y crecer con los Dursleys. Tuviste que vivir una mentira durante años… y después no satisfecho que quitó a Sirius y te torturaba con pesadillas… No se yo pero, creo que estar satisfecho por su muerte es muy poco.

-Sí, deberías estar dando botes de alegría! – añadió Ron.

-Severus me ayudó, me salvó la vida.

-¿Sí? Hala… quién diría que el murciélago se iba a rebelar…

-Sí, arriesgó su vida por mí.

-Eso es muy romántico Harry, me suena que es una declaración de amor... y hoy es San Valentín!- Hermione le zarandeó un poco.- Venga animo! ¿Cómo está él?

-Tiene unas costillas rotas, se ha mordido la lengua y se ha envenenado a si mismo… pero por lo demás está bien.

-Ah! Lo ves, los murciélagos son resistentes, tienen siete vidas.

-Eso son los gatos…- Murmuró la chica con una mirada de reprobación.

-¿Por qué dices que se ha envenenado? ¿Os habéis peleado?

-Sí, ahora podríamos estar juntos, ya nada nos lo impediría de no ser su testarudez!

-Qué pena, y ¿llegasteis a cenar?

-Sí, Severus lo tenía todo listo, fue maravilloso.

-Ai- Ron con su aire más teatral.- No me cuentes detalles, luego no podré dormir…

-¿Y a ti que te ha pasado para estar tan feliz?- Preguntó Harry rascándose la nariz.

-Pues, digamos que he conseguido novia este San Valentín…

-Ah ¿Si? ¿Quién es? – preguntó a la vez que colocaba con suavidad su mano sobre el hombro de Hermione.

-Vale, sí. Somos novios. Ya deja de mirarme así!

-Qué romántico, ¿y el anillo?

-Ya no lo quiero.- Contestó la chica cogiendo a Ron de la mano.- El anillo se puede ir al infierno! Sabes, Ron vino y…

-…no, no me cuentes detalles, luego yo tampoco puedo dormir…- dijo Harry haciendo una mueca.

-Creo que deberíamos celebrarlo! Celebrar todo, la muerte de Voldemort, mi noviazgo con Hermione, tu felicidad eterna con tu murciélago…

-Olvida la celebración Ron, no hay felicidad eterna. Me voy a la cama. Bueno felicidades chicos, hasta mañana.

Subió las escaleras arrastrando los pies. Estaba cansado y preocupado con todo lo que había pasado en ese largo día.  Ideas y imágenes invadieron su cerebro bombardeándole con sentimientos muy variados. Felicidad y angustia eran uno solo.

Esperaba que todo ese remolino de emociones no convergiese en una oscuridad que cubriese su alma. Nunca deseó tanto su cama, sus sábanas blancas. Nunca deseó tanto acurrucarse sobre el colchón, de ojos cerrados y olvidar el mundo afuera de las cortinas cerradas de su dosel. Nunca deseó tanto los brazos de Severus.

Mañana sería un nuevo día. Nuevo pero muy largo. Si severus tenía razón, y casi siempre la tenía, muy pronto reporteros de todo el mundo querían hablar con él y atosigarle millones de veces con las mismas preguntas.

*

¿Qué eran unas cuantas costillas rotas si se las compara con la definitiva certeza de que de ahora en adelante todo terminaría con Harry? Fue terriblemente bueno mientras duró, se dijo rascándose la nariz.

No más in certezas, si le amaba. No más mentiras, ya era hora de dejar de vivir como un alumno. Era un profesor.

El dolor se hizo un poco más agudo y no pudo evitar un gemido que resonó en la vacía cámara.

En sus memorias lo veía pasar muy despacio, la varita de Voldemort alzándose contra Harry en una muda condena a muerte.  Nunca permitiría que eso pasase. Solo ahora lo sabía, ahora lo comprendía todo… las confusas palabras de Dumbledore por fin hacían sentido.

De verdad una puerta se alzó en su camino, una que le llevó a redimirse de todos los errores del pasado… Eligió la puerta correcta, pero aun así el peso dentro de su corazón era tan grande como antes.

La redención, el perdón de la gente… eso era importante, pero no tanto como la pérdida de su único amor.

Sería mejor así.

Harry era joven, guapo, famoso y ¿por qué no decirlo? un héroe… ¿y qué era él? Un hombre viejo, feo, un simple maestro de pociones. Suspiró

Voldemort estaba muerto y todo había terminado. Por fin dejaría de tener que aguantar las asquerosas humillaciones, las interminables noches de estupros por parte de los mortifagos para deleite de su amo, por fin era un hombre libre.

¿A qué conllevaría esa libertad? Muy seguramente más de uno intentaría matarle ahora.  Los seguidores del Lord oscuro. Eso ya no importaba porque por unos momentos fue feliz, realmente feliz.

-…Harry…- parecía que el sedativo empezaba a surtir efecto y él se rindió a un sueño tranquilo y sin sueños.










12 comentários :

  1. Fina. WWUUUAAUU Tremendo capitulo Saito esta Genial, fantastico, me gusto mucho, sobre todo que Snape salvo a Harry, me gustaria que quedaran juntos, muchisimas gracias por el capitulo, besos, chao

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    1. Gracias Fina!!! Hay que leerlo todooo! Besoss

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  2. Me ha encantado!!! Snape por fin admitiendo lo que siente por Harry. Pero por qué se sigue empeñando en terminar con Harry? Se merece ser feliz y a mi también me gustaría que terminarn juntos.
    Besos, Guada

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    1. Gracias Guada! Hay que tener paciencia.. hay que ser como harry y no perder la fé. Besos

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  3. Ha sido muy emocionante. Pero no sé por qué Snape es tan cabezón, ahora podrían estar juntos y ser felices. Espero que éste no sea uno de esos relatos tuyos que acaban mal... ¬¬.

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    1. XD Hola minu! Hay que ser pacientee, hay que leerlo todooo! Uf

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  4. Fantastico! Pero Snape sigue sin entrar en razon, pobre Harry! espero que no se lleve mas disgustos.
    Gracias por el capítulo.
    Besos

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    1. Si, creo que hice a harry sufrir demasiado, pero esto solo es el comienzo! whuajajaja

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  5. Gracias por este capi, muy bueno, espero ya que termine biennnnnn, ijijiji.
    Por fa.
    Besos.

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    1. Muchas gracias Maria Luisa! Espero que te esté gustando *-*

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  6. Muy bueno, un capítulo muy emocionante, pero me mosquea un poco las respuestas que estas dando, y la desaparición del cadáver. A ver, que es lo que estas tramando?, tranquilizarnos para luego darnos el susto?. No estaré tranquila hasta leer el siguiente capítulo. Muchas gracias.

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    1. jajajaja eres muy suspicaz *.* me gusta la gente así... pues quizas la desaparicion del cadaver sea algo... XD jujuju

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