Capitulo 9
Ese día estaba
especialmente irritado. Su moto seguía en manos de la policía, su vida estaba
siendo pasada por un microscopio hasta que descubriesen incluso el color de los
calzoncillos que llevaba puestos en aquel momento.
Ese paciente tan
imbecil en la clínica le hizo decir dos cosas que no le gustaron y después de
verlo salir muy ofendido recogió la carpeta y se dirigió cojeando al hall de la
clínica.
-Veo que una noche
en comisaría no ha hecho que cambien sus modales…- House levantó la mirada y
ahí estaba el detective Tritter masticando su eterno chicle.
-Veo que un
termómetro en el culo no ha sido suficiente para que me deje en paz. ¿Ha venido
a por otro?
Tritter dejó
escapar una sonrisita que confundió a House y dijo:
-Solo vine
advertirle que este asunto va ir adelante, me ocuparé de la investigación
personalmente. Y, aunque crea que alguien como usted… un terrible cínico mal
educado no tiene nada que perder, está equivocado…
El policía se dio
la vuelta y le dejó allí con el archivo en la mano sosteniendo la mejor
expresión de ironía que encontró en su repertorio.
-Cretino…- murmuró
antes de intentar caminar lo mas normal posible con el terrible dolor en la
pierna. Hoy hasta parecía que le dolía mucho más que lo normal.
Necesitaba
distraerse, necesitaba la compañía de Wilson… quizás echar un polvo con él.
Dios, se pasó la mano por el rostro, para volver a tenerle tenia que “admitir”
que le quería…
Wilson a veces
también era un cretino, pensó pasando sin llamar a su despacho.
-¿Ya estas de
humor?
-Siempre he estado
de humor.- Se sentó en la silla y jugueteó con el bastón.
-Ayer prácticamente
me echaste de tu casa.- Wilson no le miraba, tan solo seguía escribiendo sobre
los papeles.
-¿Cuántas veces he
de decirte que soy perfectamente capaz de cuidar de mi? No me consideres un
minusválido!
-Cómo se nota que
puedes cuidar de ti, terminas en la cárcel!- House suspiró de impaciencia.
-No vine para
hablar de eso.- Wilson le encaró por primera vez desde que él había entrado en
su despacho.
-¿Entonces a que
viniste? ¿Te ocurre algo?- La mirada de House se suavizó al leer la expresión
de preocupación pura en el rostro de Wilson.
Le maltrataba, le
usaba y lo dejaba tirado y sin embargo cuando acudía a él, siempre estaba ahí…
Ese sentimiento que le llenó fue como una puñalada en el corazón.
-He venido a
invitarte a mi casa esta noche para ver una película, pasar el rato… compraré
condones…- murmuró.
-También ya
hablamos de esto antes, si no viniste por nada más, tengo mucho trabajo House.
-Venga ya, Wilson!-
Protestó.
-¿Por qué no te
buscas una puta?
-Eso hago!-
sonrió.- pero no quiero una puta cualquiera, tiene que ser una que solo se
acueste conmigo y que signifique algo para mi…
Wilson pareció
confuso por unos momentos. ¿Eso era una declaración? Mmmm, definitivamente era
una declaración de amor al puro estilo House.
-Yo… yo te amo. No
quiero terminar herido, lo sabes, ¿no?
House cerró los
ojos y asintió en silencio. Después de un momento dijo:
-No me vuelvas a
preguntar que siento por ti, no esperes algodón dulce, no esperes miel ni
regalos de san Valentín, lo único que puedo darte con certeza es mi fidelidad…
mientras esto dure no me acostaré con nadie más. ¿Está bien así para ti?
-Parece que hablas
de un contrato… - House hizo una mueca burlona.
James suspiró, de
momento le parecía muy bien, estaba seguro de que podría hacerle cambiar un
poquito más con el tiempo, porque también estaba seguro de que le quería.
De pronto la mirada
de Greg le pareció mas azul, sus labios más rojos, su camisa parecía planchada…
el amor le nublaba la vista.
-Iré a ver esa
película…- Sonrió.
-Vale.- House se
levantó y se dirigió a la puerta.
-House…
-¿Qué?
-¿Me besas?
-… cómprame el
almuerzo.
***
Entró silbando a la
clínica.
-Doctor House,
tiene un paciente en la sala 2.- Le anunció la enfermera señalándole una
carpeta azul de cartulina.
-Creo que de pronto
ya no me siento tan “feliz”…- Puso los ojos en blanco y cogió la cartulina.
Entró en la sala donde estaba un chico de unos
25 años sentado en la camilla.
-Tengo diarrea.-
dijo en cuanto le vio entrar.
-Perfecto…- Murmuró
House.
***
Los dos hombres
miraban la televisión. En realidad Wilson miraba a House haciendo zapping.
-Me volveré loco.
Déjalo en un canal cualquiera.
-Estoy eligiendo
que ver…
-Ya lo miraste
decenas de veces, ¿aún no te has decidido?
-No…- Siguió
dándole al mando.
-House, déjalo.
-Vale.- Tiró el
mando a la mesita del centro. Wilson frunció el entrecejo, Greg había estado de
acuerdo muy fácilmente.
-Estoy aburrido…
-Pues toca un poco
el piano y mientras voy haciendo la cena.-Sugirió Wilson.
-Acabo de tener una
idea mucho mejor! ¿Y si te toco y te ceno?- Las mejillas de Wilson se
sonrojaron. La mirada de House le desnudaba por si sola y le producía un
agradable cosquilleo por la espalda.
-Me parece que
podría ser una buena idea……
-Lo es, pero tienes
que pedírmelo tú.- murmuró con picardía.
-¿Qué te lo pida?-
Su piel se erizó como si hiciese mucho frío en aquel momento.
House le besó con
suavidad sobre los labios, rozó la piel de su rostro con la nariz oliéndole
como un animal hasta llegar a su oreja.
-Sí… ¿Quiero saber
cuanto lo quieres, cuanto lo deseas?
-¿Quieres que te
pida que hagamos eso?- House metió el lóbulo de su oreja entre los labios y lo
mordió.
-Pídeme que te
folle…- Murmuró y Wilson soltó un gemido bastante audible.
-House!- Sus
mejillas estaban ahora ya de un tono rojo febril. House era el hombre al que
amaba con toda su alma. Cerró los ojos y volvió a gemir porque sintió una
caricia sobre su entrepierna evaluando su nivel de excitación.- House… follame…
-Mírame a los ojos
y dímelo.
Wilson lo miró y el
azul de sus ojos era tan intenso que le despertaba una sensación de vértigo. Se
sintió caer en el abismo…
-Greg, follame.-
Las palabras salieron entre gemidos y suspiros.
-Bien, buen chico…-
le besó y le lamió el mentón.- Abre la camisa.-Se levantó y se alejó un poco de Wilson, le dio espacio
para poder moverse. El otro hombre le miró desconfiado.- Venga, quítatela,
quiero verte!
James se desabrochó
los botones uno a uno, viendo como House se relamía y le sonreía con malicia.
-Ahora la bragueta…
y acaríciate.
-Estas loco!-
Protestó avergonzado- ¿quieres ver?
-Sí, quiero verte.-
House apoyó el mentón sobre el bastón.- Como una peli porno. Quita los
pantalones y separa las piernas, quiero verlo todo!
Estaba sentado en
el banco del piano, del otro lado del sofá, tenía una perfecta perspectiva de
todo.
-No puedes hablar
en serio!
-Vamos Jimmy,
quiero ver tu lado puta…- Wilson giró los ojos enojado. Le molestaba bastante
que fuese tan rudo a veces.
Se recostó en el
sofá dispuesto a complacerle. Le complacía siempre, todos los pedidos, todos
los caprichos. Era un poco embarazoso lo que le pedía… pero acarició el cuello
y suspiró.
Con la mano abierta
acarició su pecho, su vientre y descendió hasta la hebilla del cinturón, el que
empujó con ambas manos como si quisiese quitarse los pantalones sin
desabrocharlos enseñando un poco, solo un poco, de su vello púbico.
House se agitó un
poco en su asiento. Wilson era un sueño húmedo con piernas… y que piernas,
estaba deseoso de que se quitase los pantalones. Todo él era precioso, sus
labios mojados que acariciaba con su lengua roja, su pecho…
Se arqueó en el
sofá cuando sus dedos tocaron y apretaron sus pezones. Soltó casi un ronroneo
de placer y si, por fin, abrió el cinturón y los pantalones.
Separó las piernas
tal y cual como House le había pedido y metió las manos sobre los boxeres de
licra que parecían estar a punto de reventar. Se frotó su zona más placentera
humedeciendo el tejido.
-Me gustaría que
sintieses lo duro que estoy Greg…
Los ojos de House brillaron y su pene dio un
respingo dentro de los vaqueros.
James cerró los
ojos y se acarició los muslos durante unos momentos antes de gemir y volver
acariciar su pecho y su vientre.
Por fin se quitó
los boxeres, pero muy despacio, dejando su deseo guiar sus movimientos. Abrió
las piernas y House casi se corrió en los pantalones al ver ese objeto de su
deseo allí, así, abriéndose para él tal cual una flor.
Wilson se lamió un
dedo y tanteó su ano, con la otra mano empezó a masturbarse con lentitud.
Entre gemidos
murmuró:
-House… ven… entre
mis piernas, follame…
El otro medico no
esperó más, abrió su bragueta y se acercó cojeando con su poderoso mástil en la
mano. House arrodilló su pierna sana en el sofá y empujó a Wilson. Sin decir
nada lo penetró.
-Oh!- El más joven
puso los ojos en blanco y sonrió satisfecho por el placer de ser ensartado por
el hombre que amaba con locura.
Como le dolía el
músculo forzado a un ritmo caótico que House le imponía. Lo sentía hinchado y
caliente, dolía pero era tan bueno lo que le llenaba por dentro…
El placer nacía en
ese punto que House rozaba con insistencia y se esparcía como una ola por todo
su sistema nervioso hasta alcanzar cada una de las células de su cuerpo.
-Ohhh…- House
terminaba en largos chorros que Wilson sintió como un delicioso bálsamo
curativo. El placer de ver Greg tan excitado precipitó su orgasmo también.
Sus respiraciones
alteradas empezaban a calmarse mientras se besaban abrazados en el sofá.
-Ha sido
fantástico…
-Sí, lo fue!- confirmó el mayor de ojos cerrados,
saboreando el efecto de las endorfinas sueltas por su sangre.
-¿Crees que puedo
quedarme a dormir?
-No tengo nada en
contra…- House le volvió a besar y acariciar su cuello. Sintiéndole suspirar y
relajarse.
***
Amaneció. El sol
entraba tal cual un ladrón por las ventanas de la habitación donde dormían los
dos hombres. Wilson fue el primero en despertar respirando profundamente
aspirando los olores familiares de House a su lado. Estaba feliz, muy feliz.
House dormía boca
abajo con el rostro en su dirección. Ojitos cerrados, pelo alborotado, labios
abiertos de donde escurría un hilo de saliva. James sonrió y pasó el dedo por
su mejilla limpiándole la boca.
House frunció el
ceño y se dio la vuelta. Wilson insistió y se de bruzó para besarle la mejilla.
-Vamos es muy tarde
ya…
-Quítate de encima,
déjame dormir!
-Tenemos que ir al
hospital… Cuddy se pondrá una fiera cuando vea que has vuelto a llegar
tarde.- acarició su espalda y le besó
sobre el omoplato. Greg contrajo los
músculos de la espalda para apartarlo.
-Tú eres el que
siempre llega temprano, lárgate.
-Está bien…- Se
levantó, se duchó y vistió haciendo el menor ruido posible. Cuando salió House
aun dormía.
Hola, Saito.
ResponderEliminarVaya!! Yo esperaba que Wilson se resistiera más, pero supongo que la confesión que soltó House es lo más cerca que va a estar de obtener una declaración de amor por su parte. La verdad es que me han dado ganas de darle una colleja a Wilson por saltar tan rápido a los brazos de Greg, pero supongo que al chico le va la marcha, jajaja
Fantástico capítulo, realmente caliente. Gracias por compartirlo.
Besos
Pobre wilson, no ves que es un desesperado por amor y atencion? Y House se aprobecha de sus debilidades. -.-
EliminarMuchas gracias a ti por seguirlo tan fielmente! Besos!!
Este comentário foi removido pelo autor.
ResponderEliminarHola, Billy!! Uf tu tienes muchisimos cortocircuitos, algun dia no funcionaras correctamente XD
EliminarNo creo que el amor de su vida quiera realmente darle la conotacíon que tu le diste al llamare puta... ;)
Creo que debí pensar en la lucha del lodo, es algo que también me estimula bastante la parte creativa... tampoco se porque. XD
Muchas gracias mi lindo!
Besos
hola, saíto:
ResponderEliminara mi me gusto mucho el capitulo también me hubiese gustado que Wilson se hiciera de rogar un poco mas pero bueno el amor es asi cre que son las palabras de amor o mas cercanas a ellas que Wilson escuchara de house me encanta como va la cosa espero leer el siguiente pronto gracias por el capitulo besos
No ves que wilson es un facil!!!!
EliminarMuchas gracias por seguir este relato! Muchos besos
Gracias Saito, me quedo sin palabras. Me da un poco de rabia que Wilson sea tan complaciente pero lo comprendo perfectamente, cuando estas tan enamorado eres capaz de perdonar cualquier cosa antes de que la otra persona diga "lo siento". Confio que House cambie y trate a Wilson como se merece pero, me gusta como va la historia porque es totalmente fiel al caracter de los personajes.
ResponderEliminarBesoss
Hola Maria!
EliminarNo se si House va a cambiar, no esta en su naturaleza... Wilson tampoco es un ser muy listo en lo que respecta las relaciones, espero que mis siguientes capitulos os sigan gustando puesto que la historia tendrá un giro inesperado!
Besos
Hola, Saito. Lo que hace el amor, jajaja, pobre Wilson es capaz de hacer lo que sea por House. Ya me has dejado intrigada con eso del giro inesperado, pero no creo que sea por parte de House que seguirá siendo un cardo borriquero, así que ¿será Wilson el que dé ese cambio y le mande a escardar cebollinos?
ResponderEliminarHola minu!! jajaja no te lo puedo decir, pero no se si te gustará del todo XD
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