Tiró el móvil por la ventana del hotel. La habitación estaba revuelta, lo volvió todo patas arriba. Había rebuscado en cada rincón y nada. Su guitarra no aparecia.
Se sentó frustrado en el sillón. Después de todo el trabajo planeando como hacer que Wilson saliese para poder entrar en la habitación, para que ahora no estuviese ahí su guitarra.
















